el mar es un cielo que se puede tocar (Alberto Alarcón)
Lo que nos trajo el verano
13 febrero 2010El viaje (Textos: Javier Heraud)
7 septiembre 2009
- Yo soy un río, voy bajando por las piedras anchas, voy bajando por las rocas duras, por el sendero dibujado por el viento.

hay árboles a mi alrededor sombreados pos la lluvia

y me estanco como una árbol, y me silencio como una piedra

sólo mi solo espíritu, sólo mi soledad y su silencio

Y mi furia se torna apacible, y me vuelvo árbol y me estanco como un árbol

hay árboles a mi alrededor cubierto de palomas, los árboles cantan con mi corazón de pájro

Ya lo dije, nunca suelo reir de la muerte, pero sí conozco su blanco rostro, su tétrica vestimenta. Largo es el camino y oscuras las sonrisas de los días.

Mariposas, árboles en la tormenta, en el río claro meced vuestras alas al ruidoso viento

árbol, que eres un penoso relámpago

He estado un largo año tendido en la hierba del olvido, cubierto por las hojas del amor y del otoño.

¡cómo decirles que a la hora del crespúsculo sus ramas vivideras volverán a crujir en la tormenta!

mi sangre, los muertos, mi amor, las hierbas caídas

mis labios, las cicatrices abiertas

El otoño no me pertenece y sin embargo espero

- lo difícil que es esperar el otoño sin moverse entre las higueras y la hoguera

las cicatrices del tiempo y del olvido, las cicatrices del odio y el amor

Verano, viejo sólido, nada podrás contra la ardiente tiranía de la primavera

La única voz en mi rostro eternamente conservo, mi rostro que es inmediato a la hora del mediodía

No derrumben mi casa vieja, había dicho. No derrumben mi casa

¡Oh tiempo gastado y viejo...

Hay cosas que perduran, si el tiempo lo permite

Es mejor: lo recomiendo: Alejarse por un tiempo del bullicio y conocer las montañas ignoradas

Y sin embargo, caminando un poco, volteando hacia la izquierda, se llega a las montañas

¡Oh inútil partida, si todo es lo mismo cuando muere el tiempo cada tarde, cada noche!

Aquí estoy yo, agonizando, pero lleno de armas para empezar de nuevo

Hacia las blancas montañas que me esperan debo viajar nuevamente.
Primera sombra
11 agosto 2009Tu vientre reúne las esporas en lento abrirse de corteza ciega
Hoja crudelis desamparada, por donde voy no estás, bajas a tu primera sombra, a la pureza de lo hórrido, a la rama
Me embriago en nenúfares donde se precipitan las aves y un ala es el espanto de mi boca
Soy el clamor de un número, por eso me cercenas y por eso me ocultas en lo ciego de tus ojos
Alabastro de las horas, disuélveme en la duda
Diástole de la luz, prolongación de la ceniza
Unión del ave muerta y de la luna muerta
El día que destelles, ese día volveré hacia mi sombra
Tu corona: un alambre dorado perdiéndose en el viento
Su raíz victoriosa, el comienzo del mundo
Inmóvil, entran por tus cabellos hileras de estantiguas
El viento te modula, traba tu sombra y no la deja anclarse en lo real

Aguardas el origen, tu rosada membrana, umbrales superpuestos donde la luz navega
Planean sobre ti las golondrinas, miran a quien las mira
Ese regreso de aspas milagrosas, ese péndulo de cristal
Una llama del origen separa tu presencia de los tules que cubrirán los pozos de la noche
Recordaré este tenebroso hueco de la tierra, lo partiré delante de ti, bajo tus ojos: En frágil llamarada, gotas de azogue, piedras pulidas por el mar para tu asombro.
Sugestiones de piedra y arena
6 agosto 2009
de pronto el ave se posó en las manos

para sentir el arrullo de la madre

mientras el viento impone su presencia

y el centinela de los días

bebe la sangre

que fluye de la luna

























